Un autónomo no tiene que llevar la contabilidad como una sociedad, pero sí tiene que registrar sus ingresos y gastos en unos libros concretos. Qué libros depende de cómo tributa.
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ToggleQué libros hay que llevar
- Estimación directa simplificada, o normal sin actividad mercantil (por ejemplo, profesionales): libro registro de ventas e ingresos, de compras y gastos y de bienes de inversión. Los profesionales llevan además el de provisiones de fondos y suplidos.
- Estimación directa normal con actividad mercantil: contabilidad completa según el Código de Comercio y el Plan General Contable.
- Módulos: conservar numeradas las facturas emitidas y recibidas, y llevar el libro de bienes de inversión si se deducen amortizaciones.
Si la actividad lleva IVA, se añaden los libros de facturas expedidas, facturas recibidas y bienes de inversión del IVA, que pueden unificarse con los del IRPF.
Por qué importa llevarla al día
- Para pagar lo justo. Sin los gastos bien registrados, el 130 y la Renta salen más altos de lo que deberían.
- Para no llevarse sustos. Quien sabe lo que gana cada trimestre puede apartar el dinero de los impuestos antes de que lleguen.
- Para pedir financiación. Los bancos piden los libros y las declaraciones antes de conceder un préstamo.
- Para decidir. Saber qué clientes o servicios dejan margen y cuáles no.
- Ante una inspección. Los libros son lo primero que pide Hacienda.
Cómo llevarla
Un programa de facturación y contabilidad conectado al banco ahorra la mayor parte del trabajo manual. Con VeriFactu, además, el programa de facturación tendrá que cumplir unos requisitos técnicos (lo explicamos en programas de contabilidad y VeriFactu). Los libros se conservan, como mínimo, durante el plazo de prescripción de cuatro años.
En el curso de Casos prácticos de contabilidad y fiscalidad con A3 llevamos la contabilidad de autónomos y sociedades con documentación real.