Las empresas pequeñas pagan menos Impuesto sobre Sociedades que las grandes, y no solo por el tipo. La ley les reserva una serie de incentivos que, bien aplicados, reducen la factura fiscal de forma legal. La mayoría están pensados para las empresas de reducida dimensión, las que facturan menos de 10 millones al año.
Tabla de contenidos
Toggle1. Tipos reducidos
En 2026, el tipo general es el 25 %, pero las empresas de reducida dimensión tributan al 23 % y las microempresas (menos de 1 millón de cifra de negocios) al 19 % por los primeros 50.000 euros de base y al 21 % por el resto. Las de nueva creación pagan el 15 % los dos primeros años con beneficios.
2. Amortización acelerada
Las empresas de reducida dimensión pueden amortizar fiscalmente su inmovilizado material e intangible nuevo al doble del coeficiente máximo de las tablas. La diferencia con la amortización contable es una diferencia temporaria: se paga menos ahora y más después.
3. Libertad de amortización para elementos de poco valor
Los elementos nuevos de hasta 300 euros pueden amortizarse de una vez, con un máximo de 25.000 euros al año.
4. Reserva de capitalización
Permite reducir la base imponible en el 20 % del aumento de los fondos propios, si ese importe se destina a una reserva indisponible durante tres años. El porcentaje sube hasta el 30 % si además aumenta la plantilla. El límite general es el 20 % de la base imponible, o el 25 % para las empresas con una cifra de negocios inferior a 1 millón. A diferencia de las demás, la puede aplicar cualquier sociedad, sea cual sea su tamaño.
5. Reserva de nivelación
Las empresas de reducida dimensión pueden reducir la base imponible hasta un 10 %, con un máximo de 1 millón de euros, y dotar una reserva por el mismo importe. Si en los cinco años siguientes tienen pérdidas, esa reducción se revierte para compensarlas. En la práctica, adelanta la compensación de pérdidas futuras.
6. Deterioro global de clientes
Pueden deducir un deterioro genérico de hasta el 1 % del saldo de clientes al cierre, sin esperar a los seis meses de impago que se exigen con carácter general.
7. Deducciones
Las más frecuentes en pymes son las de investigación, desarrollo e innovación tecnológica y la de contratación de trabajadores con discapacidad.
Antes de aplicarlos
Varios de estos incentivos exigen dotar reservas indisponibles o mantener la plantilla durante años. Aplicarlos sin cumplir los requisitos obliga a devolver el ahorro con intereses.
La planificación del Impuesto sobre Sociedades de una pyme se practica en el curso de Cierre contable y liquidación del Impuesto sobre Sociedades.