Un autónomo en estimación directa tributa por la diferencia entre lo que ingresa y lo que gasta en su actividad. Cada gasto bien deducido reduce el IRPF, pero Hacienda revisa sobre todo tres cosas: que el gasto esté relacionado con la actividad, que esté justificado y que esté registrado en los libros.
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ToggleLos tres requisitos
- Vinculado a la actividad. Un gasto personal no se convierte en deducible por pagarlo desde la cuenta del negocio.
- Justificado. El medio preferente es la factura completa a nombre del autónomo, con su NIF. Un ticket es una factura simplificada y, sin los datos del destinatario, cuesta más defenderlo en una comprobación.
- Registrado. En el libro de gastos, con fecha e importe.
Los gastos más habituales
- Cuota de autónomos, incluida la de la mutualidad alternativa con su límite.
- Alquiler del local, luz, agua, teléfono e internet del lugar de trabajo.
- Gestoría, asesoría, colegio profesional y formación relacionada con la actividad.
- Publicidad, web, programas y suscripciones.
- Amortización de ordenadores, mobiliario y otros bienes de inversión.
- Sueldos y Seguridad Social de los trabajadores.
- Intereses de préstamos para la actividad.
Los que tienen límite
- Trabajar desde casa. Se deducen el IBI, la comunidad y la amortización en proporción a los metros afectados. De los suministros (luz, agua, gas, internet) solo el 30 % de esa proporción.
- Comidas. Deducibles si se pagan con tarjeta o medio electrónico en un restaurante, en un día de actividad, hasta 26,67 euros diarios en España y 48,08 en el extranjero; con pernocta, 53,34 y 91,35.
- Seguro de salud. Hasta 500 euros al año por el autónomo, su cónyuge y cada hijo menor de 25 que viva con él; 1.500 si hay discapacidad.
- Vehículo. En general solo si se usa exclusivamente para la actividad, lo que Hacienda casi nunca acepta salvo en transportistas, comerciales, autoescuelas y casos parecidos.
Gastos sin factura
Hay gastos que se justifican con otros documentos: la cuota de autónomos con el recibo bancario, las nóminas con el propio recibo de salario, los seguros con la póliza y el cargo, y los intereses con el extracto del préstamo. Para los demás, la factura es la prueba principal y cualquier otro medio (ticket, contrato, justificante de pago) queda a valoración de Hacienda.
Gastos de difícil justificación
En estimación directa simplificada se deduce además un 5 % del rendimiento neto, con un máximo de 2.000 euros al año, sin necesidad de justificarlo. No se aplica en la estimación directa normal.
Y el IVA
Que un gasto sea deducible en el IRPF no significa que su IVA lo sea en el 303. Las comidas, por ejemplo, rara vez permiten deducir el IVA, y los suministros de una vivienda solo en la proporción afectada.
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