Por norma general, un autónomo declara en el IRPF sus ingresos y gastos cuando se devengan: la factura emitida en diciembre cuenta en ese año aunque se cobre en marzo. El criterio de cobros y pagos permite hacerlo al revés: imputar cada ingreso cuando se cobra y cada gasto cuando se paga.

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ToggleQuién puede aplicarlo
Los empresarios y profesionales que no estén obligados a llevar contabilidad ajustada al Código de Comercio. En la práctica, la mayoría de los autónomos en estimación directa.
Cómo se opta
Basta con marcarlo en la declaración de la renta del primer año en que se aplica. No hace falta pedir autorización. La opción tiene tres condiciones:
- Se aplica a todas las actividades económicas del contribuyente, no solo a una.
- Hay que mantenerla al menos tres años.
- El cambio de criterio no puede hacer que un ingreso o un gasto se quede sin declarar ni que se declare dos veces.
Ventaja principal
No se tributa por lo que aún no se ha cobrado. Para quien tiene clientes que pagan tarde, es liquidez. Además, si un cliente no paga nunca, ese ingreso no llega a tributar.
Ejemplo
Una diseñadora emite en diciembre de 2026 una factura de 3.000 euros que cobra en febrero de 2027. Con el criterio general, el ingreso va en la renta de 2026. Con el de cobros y pagos, en la de 2027.
No confundir con el criterio de caja del IVA
Son regímenes distintos. El del IVA es un régimen especial con sus propios requisitos (entre ellos, un límite de facturación de 2 millones de euros), se solicita con una declaración censal y afecta al momento en que se ingresa el IVA, no al IRPF. Se puede aplicar uno sin el otro.
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